Sin relojes checadores que comprar ni aplicaciones que instalar. El trabajador escribe desde su teléfono, confirma su ubicación con un toque, y tú recibes la asistencia, los retardos, las horas extra y el expediente completo — con el artículo que respalda cada cifra, y con la reducción de la jornada a 40 horas ya programada año por año.
| Ana Ramírez | 07:53 | A tiempo |
| Luis Ortega | 08:19 | |
| Marta Bernal | — | Incapacidad |
| Jorge Salas | 07:58 | A tiempo |
Nadie tiene que aprender nada nuevo. Quien sabe usar WhatsApp ya sabe usar esto.
Nombre, CURP, NSS, puesto, horario y su número de WhatsApp. Desde el panel, en el navegador; no hace falta instalar nada ni llamar a nadie.
Un mensaje al número de la empresa. El sistema le pregunta qué registra y le pide su ubicación, que sale del GPS del teléfono en un solo toque.
Asistencia, retardos, faltas, horas extra al doble y al triple, incidencias y expediente por persona. En pantalla, en PDF o en CSV para tu nómina.
Un control de asistencia que sólo guarda horas sirve para regañar, no para sostener una nómina ni para defender una decisión. Aquí está lo que la ley pide que exista y lo que un director necesita tener a la mano.
Sin aplicaciones ni relojes. Funciona en el teléfono que ya trae puesto, sea el que sea, y con cualquier plan de datos.
La posición sale del GPS, no se escribe a mano. Cada registro guarda su precisión en metros y si estaba dentro de la zona de trabajo.
Identidad, contratos, ficha de emergencia, protección civil y los quince documentos del artículo 804, con aviso de cuáles faltan.
Faltas acumuladas y su prescripción, jornadas que pasan del máximo de su tipo, extras que ya se pagan al triple, siete días seguidos sin descansar, descansos cortos y jornadas de menores — cada aviso con su artículo.
Corregir una hora conserva la original; retirarla la deja guardada sin contar. Queda con quién lo hizo, cuándo, la hora anterior y el motivo —obligatorio—, y todo eso se imprime. Un control que se puede cambiar sin rastro no prueba nada.
El propio trabajador contesta por WhatsApp, y su respuesta se guarda con la fecha, el número desde el que contestó y el texto exacto que leyó. Puede revocarla cuando quiera. Sale en una constancia en PDF, persona por persona o de toda la plantilla. Decir que no no le quita ni un minuto de su asistencia.
Defines desde cuánto antes y hasta cuánto después de su hora se espera cada registro. Lo que cae fuera se registra y cuenta igual —el artículo 804 obliga a llevar el control— pero queda señalado en el reporte y en el Excel, con la hora que se esperaba. Es lo que hace visible el tiempo que nadie trabajó.
Corregir una hora, la tolerancia o la ventana crea una versión nueva que rige de ese día en adelante. Los días ya calculados se siguen leyendo con el horario que regía entonces, así que un reporte ya entregado nunca cambia de contenido.
Un renglón por persona y por día, con RFC, CURP, la hora exacta de entrada, la comida, la salida y si esa hora la mandó el trabajador o la capturó la oficina. Y otro de totales para pegar en la nómina. También en PDF.
De las horas que capturas deduce si es diurna, nocturna o mixta —artículo 60— y avisa cuando pasa del máximo que le toca. Sin un dato más que llenar.
Los datos de un cliente no se cruzan con los de otro: la separación está en la base misma, no en una pantalla que se pueda saltar.
Cada cifra del reporte trae el artículo que la sostiene. No es adorno: en una revisión o en un juicio, un control de asistencia sin fundamento y sin rastro de quién lo cambió no prueba gran cosa. Aquí ese rastro existe y se puede imprimir.
El patrón conserva y exhibe los controles de asistencia del último año.
Si no se exhiben, se presumen ciertos los hechos que el trabajador afirme.
Ocho horas la jornada diurna, siete y media la mixta y siete la nocturna.
El tope semanal de horas extra al doble sube por escalones: 9 h hasta 2027, 10 en 2028, 11 en 2029 y 12 en 2030. Lo que pase de ahí va al triple.
Por cada seis días de trabajo, cuando menos uno de descanso con salario íntegro.
La rescisión exige aviso por escrito, y el patrón tiene un mes para ejercerla.
Menores: prohibido antes de los quince, seis horas hasta los dieciséis, y nada de tiempo extra ni domingos hasta los dieciocho.
Media hora de descanso en jornada continua; si no puede salir, cuenta como jornada.
Las modalidades de contrato y la causa que justifica el tiempo determinado.
Los datos de salud son sensibles: consentimiento expreso y por escrito.
El decreto publicado en el Diario Oficial el 1 de mayo de 2026 baja la jornada semanal por escalones. No es un cambio que haya que recordar: el sistema juzga cada semana con el máximo que le toca a su año, y un reporte de 2027 impreso en 2029 se sigue midiendo con el tope de 2027.
El 1 de enero de 2027, un horario de 48 horas deja de caber en la ley. Aquí aparece marcado en rojo en la pantalla donde se corrige, antes de que llegue nadie a decírtelo.
Escribe o llama y lo vemos. La instalación y el alta inicial las hago yo; tú sólo dices a quién das de alta y con qué horario.
Se toma únicamente en el instante en que la persona confirma su registro. No hay seguimiento continuo ni fuera del horario: entre una checada y otra, el sistema no sabe dónde está nadie.
La ficha médica y de emergencia requiere consentimiento expreso y por escrito de la persona, y se guarda la fecha en que lo firmó.
Los datos son del patrón que los recaba. No hay publicidad, no hay terceros comerciales y no se transfieren salvo lo que exija una autoridad.
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